Mendoza asume el control del complejo hidroeléctrico Los Nihuiles
La provincia de Mendoza formalizó este viernes la recolección del complejo hidroeléctrico Los Nihuiles, ubicado en San Rafael, luego del vencimiento de la concesión privada que había estado vigente desde la década de 1990. Este cambio marca un momento crucial para el sistema energético de la provincia, ya que el Estado toma nuevamente las riendas de un recurso estratégico mientras se avanza hacia una nueva licitación nacional e internacional.
Provisión temporal y continuidad del servicio
Durante el período de transición, la empresa estatal Hidroeléctrica Mendocina S.A. (HEMSA) operará el complejo con el mismo personal técnico, asegurando así la continuidad del servicio hasta que se adjudique una nueva concesión por un período de 30 años. La recepción de los bienes se formalizó mediante un acta entre el Gobierno provincial y la empresa concesionaria saliente.
Inversión y modernización del sistema
El gobernador Alfredo Cornejo, quien presidió la ceremonia de entrega, enfatizó la importancia de esta recuperación. “Hemos podido recuperar la propiedad de estas centrales para la provincia de Mendoza”, declaró. Además, resaltó que esto permitirá generar nuevos ingresos y comprometer a futuros concesionarios a invertir en la modernización del sistema, ya que algunas instalaciones tienen más de 70 años.
Detalles de la nueva concesión
El nuevo esquema de concesión será adjudicado a través de un proceso conjunto entre el Gobierno provincial y la Nación, quienes tienen roles complementarios. La provincia mantendrá el dominio sobre los activos y el uso del agua, mientras que la Nación se encargará de otorgar la concesión para la generación y comercialización de energía.
El objetivo es atraer múltiples oferentes que garanticen la competencia e inversiones. Se estima que la primera etapa de la licitación podría resolverse en aproximadamente tres meses, aunque la adjudicación final requerirá más tiempo por el análisis de ofertas.
Operación del complejo y desafíos a enfrentar
Mientras se lleva a cabo la licitación, HEMSA se encargará de operar el complejo. El Gobierno aseguró que no habrá despidos y que se cumplirá con un período de colaboración de 90 días con la gestión saliente para facilitar la transición.
Entre los desafíos estará la recuperación y modernización de la infraestructura, que sufrió daños tras el aluvión ocurrido en enero de 2025, que afectó parcialmente a las centrales II y III.
Impacto económico y energético
El control del complejo también tendrá implicaciones económicas directas, ya que durante la operación transitoria la provincia comenzará a recibir ingresos por la venta de energía, un recurso que anteriormente era controlado por la empresa concesionaria. Cornejo subrayó la importancia de generar energía renovable y constante, fundamental para la estabilidad del suministro eléctrico provincial.
Además, el Gobierno decidió adelantar obras, comenzando por la reconstrucción del badén del Cañón del Atuel, cuya licitación se estimó en $1.000 millones.
Un paso hacia un futuro energético más sólido
La toma de control de Los Nihuiles se inscribe en un proceso más amplio de revisión de las concesiones hidroeléctricas en el país. Este acontecimiento no solo devuelve a Mendoza un activo fundamental, sino que también la posiciona para delinear el futuro del sistema energético y fomentar inversiones esenciales para fortalecer su capacidad de generación eléctrica durante los próximos años.

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