Cierre de un geriátrico en Maipú
Este lunes, el Gobierno de Mendoza confirmó el cierre definitivo del geriátrico «La Nona de los Caramelos» en Maipú, según se establece en el Decreto 1517, publicado en el Boletín Oficial. La decisión, firmada por el gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Salud, Rodolfo Montero, se tomó tras rechazar el recurso jerárquico presentado por la propietaria del establecimiento, quien alegó tener habilitación municipal. Sin embargo, las leyes provinciales exigen la aprobación del Ministerio de Salud y Deportes para operar con adultos mayores.
Incumplimientos graves
El cierre del geriátrico se justifica por la falta de cumplimiento con las normativas sanitarias y la reincidencia en las faltas. De acuerdo con la Dirección de Adultos Mayores, el establecimiento acumuló múltiples actas de inspección y advertencias a lo largo de los años que no fueron atendidas. Esto incluyó problemas como sobrepoblación de pacientes, presencia de residuos patológicos en áreas de alimentos, y la ausencia de un plan nutricional adecuado.
La clausura se implementó para evitar daños irreparables a la salud de los residentes, enfatizando la necesidad de asegurar un entorno seguro y saludable para los adultos mayores.
Situación de geriátricos en Mendoza
La clausura del geriátrico en Maipú también resalta la problemática general que enfrentan los geriátricos en Mendoza. A pesar de una creciente demanda de estos servicios, solo el 30% de las 600 residencias registradas en la provincia cuentan con habilitación ministerial. Esto se debe a un proceso burocrático complicado, que incluye la obtención de licencias tanto municipales como ministeriales, lo que desalienta a muchos propietarios de iniciar la tramitación adecuada.
Lucas Luppo, titular de la cartera de Salud, señaló que la falta de capacidades en el sistema estatal para atender la demanda actual obliga a las autoridades a actuar con cautela ante la posibilidad de cierres masivos. La limitación en plazas públicas dificulta la reubicación de los ancianos en caso de sanciones.
Impacto financiero en las familias
La falta de habilitación formal también conlleva impactos en los costos de los servicios. Las residencias informales no pueden acceder a convenios con obras sociales o subsidios gubernamentales, lo que incrementa los costos que las familias deben cubrir para el alojamiento de sus seres queridos. Actualmente, los precios para ingresar a un geriátrico privado en Mendoza empiezan en los $950,000 al mes.
El perfil de los residentes suele ser de mujeres mayores de 75 años que requieren asistencia médica constante. Esto, junto con el envejecimiento de la población, hace que la demanda por estos servicios siga en aumento.
La estrategia para el futuro
Con el crecimiento demográfico de los adultos mayores, la clausura de geriátricos como el de Maipú pone de relieve los desafíos críticos que enfrenta el sistema. Las autoridades deben buscar soluciones viables para asegurar que todos los ciudadanos mayores tengan acceso a residencias que garanticen su bienestar y seguridad. Mientras tanto, el cierre se convierte en una medida inevitable ante la reincidencia y la falta de cumplimientos en normativas básicas para el cuidado de los ancianos.

Deja una respuesta