Desafíos en la Eliminación de Impuestos Distorsivos
Las proyecciones sobre la eliminación de impuestos distorsivos en Argentina presentan un panorama complejo. Un informe de IERAL, presidido por Osvaldo Giordano, estima que eliminar estos tributos para mejorar la competitividad del país podría llevar entre 11 y 20 años, dependiendo de las condiciones de crecimiento económico y disciplina fiscal. Este diagnóstico, ampliamente aceptado entre productores, empresarios y economistas, revela una dificultad inherente: estos impuestos representan más de siete puntos del Producto Bruto Interno en recaudación, lo que sostiene el financiamiento de las distintas jurisdicciones del país.
La Necesidad de Crecimiento Económico
En este contexto, uno de los puntos clave del informe es que cualquier reforma tributaria no debe poner en riesgo el equilibrio fiscal. Giordano enfatiza que la solución no puede basarse en alivios impositivos sin una financiación adecuada. El crecimiento sostenido es esencial para expandir la base imponible y aumentar la recaudación, dándole así un espacio para reducir impuestos. Sin embargo, la pregunta que surge es: ¿cuánto tiempo llevará alcanzar esa transformación?
Un Proceso Gradual
El análisis del IERAL revela que, en un escenario optimista donde la economía crece al 3.3% anual —un ritmo históricamente difícil de mantener en el país—, se necesitarían once años de crecimiento continuo para compensar la eliminación de impuestos como las retenciones agropecuarias y el impuesto al cheque. En el caso del sector agrícola, por ejemplo, se estima que las retenciones se eliminarían en casi cuatro años, mientras que los impuestos a las transferencias bancarias requerirían siete años adicionales.
Situación Provincial: Un Panorama Diversificado
La situación en las provincias es más variable. En caso de que cada una mantenga su gasto y destine el incremento en coparticipación a la eliminación de Ingresos Brutos y Sellos, las proyecciones indican que las provincias más grandes necesitarían plazos superiores a la década. Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, por ejemplo, tienen plazos de 19.5, 15.6 y 14 años, respectivamente. Mendoza se encuentra en una posición intermedia, precisando tres años más que el promedio nacional.
Austeridad y Reformas Necesarias
El informe subraya la necesidad de continuar con la prudencia fiscal mientras se aboga por reformas audaces en el sistema tributario. Se destaca que a pesar de los esfuerzos en austeridad, estos resultan insuficientes para eliminar impuestos que afectan la competitividad del país. Se sugiere un enfoque hacia un sistema de «Súper IVA», que reduciría la carga tributaria existente y facilitaría la recaudación.
La Transformación del Sistema Fiscal
Por último, la reforma tributaria exige no solo voluntad política, sino un diseño cuidadoso que evite los errores del pasado, como el fracaso del Consenso Fiscal de 2017. La experiencia ha demostrado que esperar un crecimiento económico para compensar la reducción de impuestos es un enfoque arriesgado. La combinación de disciplina fiscal y audacia en la reforma es esencial para transitar eficazmente hacia un sistema que favorezca la competitividad y el desarrollo económico sostenido en Argentina.

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