martes 28 de julio, 2026
Sociedad

Investigadores del CONICET exploran nuevos tratamientos para el dolor crónico

Investigación sobre el Dolor Crónico

El dolor crónico es una de las afecciones de salud más comunes y difíciles de tratar. Muchos pacientes no obtienen un alivio completo con los tratamientos actuales, que a menudo vienen acompañados de efectos secundarios indeseados. Sin embargo, un grupo de investigadores del CONICET en Mendoza ha hecho un descubrimiento significativo: ciertos medicamentos antihipertensivos podrían convertirse en una nueva opción para tratar esta enfermedad.

Resultados del Estudio

Este hallazgo fue compartido en la revista científica *Frontiers in Pharmacology* y se llevó a cabo en el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM, CONICET-UNCUYO). Durante una entrevista, el investigador Cristian Acosta describió los resultados y las etapas futuras necesarias antes de evaluar esta nueva opción terapéutica en pacientes humanos.

Un Nuevo Enfoque: Reposicionamiento Farmacológico

La investigación se centra en el concepto de reposicionamiento farmacológico, que busca nuevos usos para medicamentos ya aprobados. Según Acosta, esta iniciativa se originó a partir de la necesidad de encontrar tratamientos más efectivos para el dolor crónico, una condición que afecta entre el 20% y el 30% de la población adulta.

«Los tratamientos actuales no son del todo efectivos y pueden causar efectos secundarios graves en algunos pacientes», enfatiza Acosta. Considerando esto, se ha acumulado evidencia que sugiere que algunos antihipertensivos pueden influir en la percepción del dolor.

Hallazgos Clave en el Laboratorio

El estudio evaluó dos compuestos que actúan sobre los receptores de angiotensina II, una hormona que también participa en la respuesta al dolor. Los investigadores utilizaron telmisartán, un antihipertensivo común, y PD123319, un compuesto utilizado en investigación.

Los resultados mostraron que el telmisartán bloquea la unión de angiotensina a su receptor, mientras que PD123319 lo hace con otro receptor asociado. Al combinar ambos tratamientos, los científicos notaron una disminución en indicadores de dolor neuropático en modelos experimentales.

Mecanismos de Acción y Desafíos Futuros

Lo más interesante del estudio es que no solo se identificó un posible efecto analgésico, sino que también se clarificó el mecanismo detrás de este efecto. Acosta explica que es crucial entender estos mecanismos para desarrollar tratamientos más específicos en el futuro.

«Comprender cómo interactúan estos receptores con el sistema nervioso es vital para el tratamiento del dolor crónico», señala Acosta.

Precauciones y Pasos a Seguir

A pesar de los resultados prometedores, Acosta advierte que esto no justifica el uso de telmisartán para tratar el dolor crónico fuera del entorno de investigación. La automedicación es categóricamente desaconsejada. «Cualquier cambio en el tratamiento de un paciente debe ser supervisado por un médico», añade.

Los investigadores tienen claro que todavía se encuentran en fase preclínica, lo que significa que deberán realizar más estudios para confirmar tanto la eficacia como la seguridad del tratamiento antes de realizar ensayos clínicos en humanos.

Una Necesidad Sanitaria Urgente

El impacto del dolor crónico en la calidad de vida de los pacientes es significativo, limitando sus actividades diarias y su capacidad para trabajar y socializar. Aumentar el acceso a tratamientos eficaces es fundamental, ya que muchos de los enfoques actuales no tienen una respuesta universal.

El equipo del IHEM continuará explorando la interacción entre el sistema renina-angiotensina y las neuronas involucradas en el dolor, buscando abrir nuevas puertas para terapias más efectivas y accesibles.

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